#Ruta del cambio. Esther

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He decidido hacerme cartera.

Cartera ahora sí, ahora puedo de la ilusión y la esperanza.

Esta es mi primera carta y por eso va dirigida a toda mi familia. Esa familia a la que quiero y adoro. He soñado, he soñado que todas esas horas, días, años de tanta lucha y tantos miedos para que nuestr@s hij@s tuvieran educación, sanidad, libertad de expresión y trabajo.

La ilusión de ver como nacía la constitución, como podíamos votar. Y…la pesadilla, la pesadilla de ver como de un plumazo tantos años de lucha se convertían en intereses particulares. Particulares para unos pocos que durante años han visto crecer sus fortunas por todo el mundo. Sin importarles lo que dejaban atrás.: Personas sin trabajo, sin vacunas, sin piso pero que seguían pagando, sin residencias, sin ayuda a los dependientes, aumentando la ratio en las escuelas y colegios públicos. Despidiendo a personal sanitario de los hospitales públicos. Pero eso sí, haciendo más con nuestro dinero para gestionarlo después con empresas privadas. Y ¿l@s científic@s? ¿De verdad somos tan neci@s?¿de verdad puede haber alguien que alabe esto?

#Ruta del cambio. José Vicente

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Samarcanda te escribo: desde la lejanía, que en silencio lacera mi corazón, te echo tanto de menos, que las palabras duelen tanto… que sólo queda un ligero susurro. Te fuiste de nuestro desolado país, del desierto ardiente, de mí, de todos, de todo; con la pena y la dulzura de la gloria. Testigo fui de tu ímpetu de buscarte la vida, en la Alemania ensoñada. -Canta Samarcanda cuando te llamen errante y vagabunda: “lejos nos lleva el duelo de la patria”.

De tu alegría azotada, sólo queda un gemido suspendido, y el recuerdo escalofriante del hilo helado, tal vez cruel que se adhirió a mi espalda castigada, cuando te marchaste.