circulos-podemosSon más de 900 grupos de ciudadanos que se reúnen para debatir ideas y propuestas. Miles de españoles ya forman parte de los distintos Círculos, las unidades que articulan Podemos, y que pretenden seguir funcionando de forma autónoma, mientras la asamblea constituyente no decida lo contrario.


 

El número de Círculos que vertebran Podemos no ha parado de crecer de forma exponencial desde que la formación se hizo con cinco escaños en el Europarlamento, el 25 de mayo de este año. Desde entonces, la iniciativa que lidera Pablo Iglesias ha contestado y esquivado preguntas señalando que estas deberían ser planteadas a los distintos Círculos, las agrupaciones de ciudadanos que conforman la estructura de Podemos.

En enero de este año, antes de que el papel de los Círculos estuviera sobre la mesa, el propio Iglesias intentó explicar este concepto desde su blog en Público: «Un Círculo Podemos es un punto de una red por la unidad, el cambio y la ruptura democrática. Un grupo que comparte que la dramática situación que vivimos sólo se arregla entre todos y con el protagonismo popular y ciudadano».

Dicho de otro modo: los Círculos son las unidades básicas que articulan Podemos, los espacios de confluencia para la gente de a pie que simpatiza con la formación. De momento, y a la espera de los resultados de la asamblea constituyente y programática que se prolongará hasta el 15 de noviembre para sentar los cimientos de Podemos y de sus Círculos, estos funcionan en base a un protocolo temporal diseñado por el equipo técnico de la formación, sin dejar de debatir sobre las funciones que deberán desempeñar en un futuro inmediato, a menos de dos meses vista.

¿Cómo se constituye un Círculo?

El borrador del protocolo de validación de Círculos propuesto por el equipo técnico que lidera Pablo Iglesias y coordina Luis Alegre, remitido a todos los Círculos que integran Podemos, establece que cada uno de ellos debe ser aprobado por la Comisión de Garantías, o un órgano similar surgido de la Asamblea.

Este protocolo establece también la celebración de una asamblea constituyente en la que participe al menos el 1% de los miembros de Podemos en un ámbito territorial, o en cualquier caso un mínimo de cinco personas para formar un Círculo.

Cada una de estas unidades es «soberana para tomar decisiones en su ámbito territorial o sectorial», está encargada de facilitar medios para que sus integrantes participen en las votaciones -primarias, decisiones sobre la Asamblea Sí Se Puede, etc.- de forma presencial y telemática, deben estar «permanentemente abiertos a la participación ciudadana» -estén estos ciudadanos inscritos o no en Podemos- y deben respetar la estrategia política de Podemos, cuyas líneas rojas están marcadas por el respeto a los derechos humanos.

¿Para qué sirven?

«Son escuelas de Democracia»es la respuesta más común entre los integrantes de los Círculos, que ven estas unidades como los enlaces del futuro órgano de dirección de la formación con los ciudadanos que simpatizan con Podemos; espacios de diálogo, confluencia de ideas y discusión, cuyas decisiones deben ser vinculantes, a juicio de la mayoría. Además de avalar los distintos borradores sobre los principios de Podemos desarrollados por los ciudadanos para ser debatidos en la Asamblea, unos defienden que los distintos Círculos deben poder actuar como portavoces de la formación, y otros que esta función debe recaer en los portavoces electos, pero todos están de acuerdo en que su labor básica debe ser incentivar los debates que permitan elaborar propuestas programáticas concretas, funcionar como laboratorios de ideas.

«Tenemos muchos programas y herramientas que nos están permitiendo hacer una verdadera democracia»

Para la mayor parte de quienes los integran, los Círculos deben mantener intacta su estructura horizontal, sirviendo como unidades de extensión y difusión de las ideas de Podemos entre la ciudadanía, y no como las delegaciones de los partidos tradicionales. Creen que deben tener autonomía propia sobre el espacio físico o el ámbito profesional que les ocupa, y que deben seguir financiándose por aportaciones de los ciudadanos, y no mediante créditos bancarios.

«La libertad ahora mismo es total; no existe ningún control que impida a cada miembro de un Círculo diga lo que quiera», defienden desde una de las unidades constitutivas de Podemos.

¿Cómo funcionan?

Son muy flexibles. Dependiendo de cuántas personas lo integren, cada Círculo cuenta con un determinado número de comisiones -organizativa, de difusión o comunicación, logística, etc.- en las que trabajan quienes deciden postularse para ello, mientras cuenten con el respaldo de la mayoría de los miembros de ese Círculo.

Algunos no tienen una periodicidad establecida para sus encuentros, otros tantos sí —cada dos semanas, cada semana—, pero todos celebran asambleas, a menudo en calles y plazas, y suelen estar abiertas al resto de los ciudadanos. Todos están en contacto directo con el equipo técnico de Podemos, y se sirven de las herramientas informáticas que ha potenciado la formación para seguir la actividad de otros Círculos, o para estar en contacto con ellos.
De hecho, las plataformas como Plaza Podemos son vitales para el funcionamiento de los Círculos: «Hace cinco años, esta iniciativa no habría podido nacer, necesitamos esta tecnología». «Tenemos muchos programas y herramientas que nos están permitiendo hacer una verdadera democracia», aseguran desde otro de los Círculos consultados por este diario.

¿Qué tipo de Círculos hay?

Hay Círculos sectoriales y geográficos. Los primeros agrupan a individuos con una profesión o área de trabajo común, mientras que los segundos aglutinan a quienes residen en la misma ciudad, barrio o distrito, aunque no siempre hay un Círculo central en cada municipio. En Valencia hay un Círculo central y decenas de Círculos en los distintos barrios y localidades cercanas; en Sevilla hay más de 80, y en Madrid son más de 90, pero no hay uno central que aglutine a los votantes de la localidad andaluza o de la capital.

¿Cuántas personas participan en los Círculos?

circulos-madridEs imposible saberlo: unos Círculos cuentan con los datos de quienes han pasado por las distintas asambleas, y otros juegan con la media de participantes en cada una de estas reuniones. Podemos se sustenta en más de 900 Círculos, dentro y fuera de las fronteras españolas, y mientras que en algunos interactúan apenas una decena de personas, en otros confluyen centenares de ciudadanos. Y las cifras cambian a diario, cuando nacen nuevos Círculos y se reestructuran algunos de los ya existentes.

¿Cuál es el perfil de un miembro de un Círculo?

Es la única pregunta a la que todos los simpatizantes de Podemos responden de forma idéntica: no hay un perfil determinado, el grupo de asistentes a cada asamblea es muy heterogéneo. Según los Círculos hay personas jóvenes y mayores, hombres y mujeres, personas con experiencia política y en movimientos sociales y otros tantos sin ella, desempleados y trabajadores, votantes de izquierdas y de derechas. «Contamos con algún compañero de UPyD, y otros que aseguran haber votado al PP en alguna ocasión», reconocen.

¿Qué temas tratan?

«Lo que más interesa es la política cotidiana; cómo se resuelve la renta básica, el paro, como tocar la reforma fiscal», aseguran desde uno de los Círculos de Madrid. Desde otro Círculo, en este caso valenciano, defienden que el debate actual gira en torno a las propuestas de borradores de cara a la asamblea constituyente. «Recibimos propuestas, las discutimos y debatimos, y cada borrador se avala íntegramente o no se avala, pero quienes los presentan hacen cambios en base a lo que discutimos en los Círculos; es productivo y enriquecedor», afirman.

La posible alianza o confluencia con otras formaciones de cara a las elecciones municipales es otro de los temas habituales en los distintos Círculos, aunque todos insisten en que es necesario esperar a que concluya la asamblea constituyente y programática de Podemos, que previsiblemente establecerá protocolos y marcará líneas rojas para establecer estas alianzas.

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